La COP26, la cumbre mundial sobre clima, reunirá a partir del fin de semana próximo y durante 12 días en Glasgow a presidentes, primeros ministros, dirigentes, empresas y activistas de todo el mundo para reorientar los esfuerzos globales y diseñar un plan que contribuya a alcanzar las metas del Acuerdo de París, mientras el mundo experimenta un incremento en la emisión de gases y catástrofes naturales.

La vigésima sexta Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Cambio Climático, organizada esta vez por el Reino Unido en colaboración con Italia, comenzará el 31 de octubre y se extenderá al 12 de noviembre en el Scottish Event Campus (SEC) de Glasgow, Escocia.

El encuentro anual, que debió ser suspendido el año pasado por la pandemia de coronavirus, contará con la presencia de los casi 200 representantes que en 1992 firmaron la Convención sobre el Cambio Climático en Río de Janeiro, y prevé un balance de los resultados alcanzados por los signatarios del Acuerdo de París y una revisión de sus metas.

El Acuerdo de París, suscrito por 189 países durante la COP21 y en vigor desde 2016, establece un marco global para evitar un cambio climático peligroso manteniendo el calentamiento global muy por debajo de los 2° C y avanzando los esfuerzos para limitarlo a 1,5° C.

Como contribución a estos objetivos del acuerdo, cada una de las partes presentaron planes nacionales de acción por el clima, más conocidos como Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés), y acordaron reunirse cada cinco años para evaluar el progreso.

Pese a que se suponía que todos los signatarios actualizarían sus NDC antes del 31 de julio de este año, alrededor de 70 aún no lo han hecho. En este sentido, el cronograma de la COP26 para el 1 y el 2 de noviembre será clave ya que comenzará con una cumbre de líderes mundiales, en la que jefes de Estado deberán presentar sus propuestas para reducir las emisiones de carbono a nivel mundial y estrategias para cumplir con la meta del acuerdo.

Otro dato importante es que esta cita marcará el regreso de Estados Unidos, el mayor emisor de gases invernaderos después de China, a la cumbre mundial sobre el clima, luego que en 2017 el ex mandatario Donald Trump anunciara que se retiraba del Acuerdo de París.

Desde la asunción de Joe Biden, Estados Unidos marcó un giro en su política ambiental: el mandatario anunció que duplicaría el compromiso financiero para ayudar a las naciones en desarrollo a enfrentar la crisis climática y estableció como nueva meta reducir las emisiones entre un 50% y 52% por debajo del nivel de 2005 antes del final de la década.

Otro gran anuncio fue el del presidente chino, Xi Jinping, quien aseguró que su país no construirá ningún proyecto de energía a carbón en el extranjero. (Télam)